… Y así una madrugada mientras planchaba la ropa que me pondría ese día para ir a dar clases me puse a pensar en Peter Pan y recordé un texto que había leído.
“Entonces la ventana se abrió de par en par, como antiguamente, y Peter Pan entro por ella.
Era un niño todavía, mientras ella era una persona mayor. Se acurruco al lado del fuego, y no se atrevía a moverse. Sentíase culpable de ser ya una mujer.
-Hola Wendy-dijo el sin notar diferencia alguna pues (…) en aquella débil claridad el blanco vestido de la dama podía muy bien haber sido el camisón de dormir con el cual la vio por primera vez.
-Hola Peter Pan-dijo ella débilmente, empequeñeciéndose cuanto fue posible.
-Peter Pan-dijo ella temblando-, ¿esperas acaso que yo vuelva contigo?
-Naturalmente. Para eso he venido-.Y añadió con cierta severidad-:
¿Has olvidado que es la época de la limpieza de la primavera?
-No puedo ir -dijo excusándose-, me he olvidado de volar.
-Pronto te enseñare otra vez.
-Peter Pan: no malgastes en mí el polvo de las alas de las Hadas.
Se había levantado y un temor asaltaba ahora al niño.
-¿Qué es eso?-grito estremeciéndose.
-Voy a encender la luz-repuso ella-, y entonces podrás verlo por ti mismo.
Casi por primera vez, que nosotros sepamos, Peter Pan se asusto.
-¡No enciendas la luz!-clamo.”
Entonces pensé que pasaría después de que Peter Pan saliera quizás por última vez, por aquella ventana. Iría a refugiarse a Nunca Jamás y tras no encontrar explicación alguna a lo que había visto, y después de no poder explicarles a los niños perdidos por qué Wendy no había regresado, tal vez huiría al bosque de los Baobabs, que como saben son unos árboles terribles, ahí tal vez lloraría Peter Pan y entonces pasaría algo terrible, los baobab le hablarían y lo convencerían de que si crecía podría salvar a Wendy y hacerla volar otra vez, entonces por el amor que sentía Peter Pan por ella iría a buscar a los piratas para que le enseñaran a crecer. ¿Quién mejor que un pirata como maestro para aprender a crecer?, así que con los piratas como maestros pasaría poco tiempo para que Peter Pan creciera y olvidara lo que era volar así como olvidaría lo que era ser niño. Entonces les pediría a los piratas que lo llevaran a la tierra pues dentro de el sabría que tenía que hacer algo allí, no sabía qué pues también habría olvidado ya a Wendy. los piratas lo llevaría a la tierra sin preguntarle nada mas pues en poco tiempo Peter había logrado convertirse en su líder, lo dejarían allí entonces, ya hecho un hombre se dejaría llevar por la vida de los adultos, conseguiría un trabajo, se conseguiría una identificación, pagaría impuestos, después conseguiría un coche y una casa, seria todo un hombre ejemplar, entonces conocería una mujer que le provocaría sentimientos que de una u otra manera no se le hacían tan desconocidos pero esto era lo que se le hacía extraño pues no recordaba porque sentía eso, pero como no tenía miedo siguió adelante, al paso del tiempo Peter Pan se casaría y tiempo después pasaría lo que nadie se hubiese imaginado, Peter Pan seria Papá, recibió la noticia mientras leía en los periódicos los movimientos de la bolsa, subidas bajadas ya saben esas cosas que a todos nos tienen tan al pendiente, pero en ese momento cuando su esposa le dio la noticia Peter se sintió feliz, feliz de una manera extraña pues a pesar de que su vida como adulto había sido muy buena y llena de logros esa felicidad era distinta, trato de ignorarlo y siguió su vida como siempre, acompañando a su esposa en cada momento del embarazo, después de todo Peter Pan era un muy buen hombre, y eso que había madurado junto a piratas, pero la gente buena es buena siempre y así era Peter Pan un hombre bueno. Por fin después de casi nueve meses llego el día de la gran carrera tendría que ser por la noche, me imagino que como a las diez u once tal vez,
-Peter ya es hora despierta-
-eh, ya pero todavía faltan unas semanas mujer, ¿estás segura?
-si Peter estoy segura esta vez, vamos levántate, que aun hay tiempo, ¿siguen las maletas en el auto?
Así que llegarían al hospital y confirmarían que el momento había llegado entraría con su mujer a la sala de partos y tras tres horas de labor por fin la habitación cambiaria de atmósfera, de un lugar donde solo se escuchaban gritos y bips de maquinas, todo se quedaría en silencio para darle paso a un sonido que estremeció el corazón de Peter, el llanto de un bebe.
-es una hermosa niña-, dijo una voz.
-¿quiere cargarla señor?-
Una enfermera entonces llevaría un bultito en brazos y se acercaría hacia Peter Pan.
-ponga sus brazos así, tenga cuidado con la cabecita-le diría la enfermera.
En ese momento un milagro pasaría, si es que ustedes creen en milagros.
Peter Pan recordó quien había sido, increíblemente al momento que sus brazos sintieron ese pequeño peso y miro la cara de aquella personita que era parte de el, y que en ese momento lo miraba para sujetarle el dedo recordó Nunca Jamás, recordó a los niños perdidos recordó a su gran amiga campanita, recordó a Garfio y los piratas, al cocodrilo y su tic tac, y por supuesto recordó a Wendy. En ese momento de alguna manera una estrella volvió a brillar en el cielo una estrella que era Nunca Jamás ahí volvió la luz se volvieron a escuchar risas y el aleteo de las hadas volvió la vida como si nunca se hubiera ido, eso pasaba a años luz de la sala de hospital en la que por fin Peter Pan había entendido por que sentía tantas cosas, miro con lagrimas en los ojos a su pequeña hija y sonrió se sentía vivo otra vez, volteo para mirar a su esposa,
-Gracias amor por haberme hecho cómplice de esta nueva gran aventura-diría Peter mientras acercándose lentamente besaría la frente de su esposa.
-¿de qué hablas Peter? ¿Aventura? ¿De dónde sacaste esa palabra?-ella le diría mirándolo como si estuviera viendo a alguien diferente, y sintió que Peter su esposo, en ese momento había cambiado.
-ay Peter no dejas de sorprenderme ahora somos padres de una hermosa niña y tú me dices que es una aventura no te entiendo.-le dijo ella sabiendo que definitivamente algo había cambiado, pero eso no la asustaba pues creía conocer a Peter lo suficiente como para estar segura de que a pesar del cambio que reflejaban los ojos de Peter todo estaría bien.
-no te preocupes amor algún día esta niñita te lo contara todo.-y volvió los ojos a su hija, y se acerco para besarla y ella entonces sonrió.
No sé si esto pasaría con Peter Pan pero algo así me paso no con un bebe sino con el Zarigüeyin que como saben era un niño y venia de muy lejos, pensé en Peter Pan pues así como el tuvo que crecer después de ver a Wendy devastada por no poder volar ,a si me sentía yo antes de que el pequeño Zarigüeyin llegara a mi vida, como les dije al principio no sé si yo lo encontré o el me encontró a mí, pero logro hacerme sentir un niño, logro hacerme recuperar toda la magia que tiene el mirar la vida como la mira un niño, todo eso lo había olvidado pero gracias a mi amiguito lo recordé.
Solo un niño puede traer consigo tanta magia, solo un niño puede recordarnos quien somos en realidad, solo un niño podría recordarle a Peter Pan adulto quien había sido.
Hoy ya saben que el Zarigüeyin no está junto a mí, la última vez que fui al mar pude ver con tristeza que sigue igual de quieto que cuando supo que el Zarigüeyin ya se había ido me dijo un marinero que no sabía por qué había dejado de hacer olas el mar, no sabía porque ya no había ese murmullo que todos oían pero que solo el pequeño Zarigüeyin escuchaba con tanta fascinación.
Yo si lo sabía, y lo sabía porque aunque el mar no me lo dijera sabía que había dejado de hacer olas, porque ya no tenía quien las viera, había dejado de cantar pues ya no tenía quien se arrullara con su voz, el mar al igual que yo sabíamos que el Zarigüeyin ya no estaba en la tierra y tampoco en su Luna pues desde hace tiempo había dejado de menguar, recuerdo que me contó el Zarigüeyin que menguaba para que el pudiera acunarse o que las estrellas le hicieran un columpio con hilitos de luz para que el pudiera jugar, pero ahora ya no mengua es increíble que nadie se haya dado cuenta de eso pero ya saben que hay cosas más importante en esta vida que estar perdiendo el tiempo mirando la Luna, como juntar la renta, el trafico o pagar la tarjeta de crédito que si no me apuro a pagar me cobran más, mirar la Luna solo es importante para los niños pues la luz que entra por las ventanas de la habitación ahuyenta a los monstruos que hay debajo de la cama y en el closet así que para un niño es importante que haya Luna duermen más tranquilos, tal vez los adultos se den cuenta de ha dejado de brillar como antes cuando llegue el recibo de la luz y se den cuenta de que llego este bimestre más caro, pues a falta de luz de Luna los niños han tenido que prender lamparitas a escondidas para ahuyentar a los monstruos, no se duerme igual con luz de lámpara que con luz de Luna pero lo importante es espantar a los Monstruos.
Así ha pasado ya mucho tiempo y después de estar buscando a mi pequeño amigo tuve que seguir adelante con mi vida pues también tengo que pagar la luz, dar la renta y hacer todas las cosas que hace un adulto, conseguí trabajar de maestro, tengo un auto aunque no manejo mucho, pues me acostumbre a caminar a todos lados como lo hacía con el Zarigüeyin, recuerdo que siempre llegábamos tarde a cualquier lado porque en el camino siempre encontraba algo que le llamara la atención y tenía que detenerme a explicarle cosas, aunque me gustaba más oír la explicación que él le daba a todo.
Hoy me acorde mas de él y el deseo de encontrarlo es más fuerte por eso recordé a Peter Pan, y al Principito, hoy que el cocodrilo vino a sonar su tic tac, para asustarme diciéndome que me está comiendo sin que me dé cuenta, hoy que mi vida no esta tan bien y me he dejado abrumar por las preocupaciones de un adulto, hoy que al mirarme al espejo vi mis canas y vi mis arrugas, hoy que ha pasado mucho tiempo desde que deje de oír la risa de un niño y que en su lugar escucho solo noticias, hoy que entiendo menos el mundo y que deje de comer chocolates por la noche, hoy que duermo como todos por la noche y que el cansancio no deja dormir, hoy más que ningún otro día necesito volver a verlo para saber quién soy, para que me diga que también tengo alas para que me explique cómo funcionan las cosas y que me cuente porque brillan las estrellas de distinto color ,y que la luna se pone roja cuando se enoja porque él hizo una travesura y caminar al mar para que le cante y flote entre la espuma que el mar hace cuando se ríe.
Hoy les pido desesperadamente como les pidió un piloto hace tiempo que si algún día se encuentran a una criaturita vestida con un traje azul y capuchita del mismo color, sin zapatos lo miren bien y no se asusten por su apariencia, mírenle la nariz rosada, los bigotes desalineados y escasos las manitas con dedos cortos y palmas grandes, miren sus ojos y si dentro de ellos ven un niño reflejado en ellos, piérdanse en su mirada para que puedan darse cuenta de que ese niño que se ve es el reflejo de ustedes, no se asusten ese es su don ,si lo miran bien y coincide con esta breve descripción escúchenlo llévelo a su casa y no se desesperen si les pregunta por todo lo que ve, no se burle por las explicaciones que le dé el a las cosas, escúchenlo abrácenlo mucho, jueguen con él, aun que se que es difícil evitar sentirse ridículo subiéndose a una resbaladilla o correteando mariposas por la calle pero sé que el conseguirá que lo hagan créanme tiene mucho poder de persuasión, les hago una advertencia nunca pero nunca le digan que la Luna es de queso y que les dan ganas de arrancarle un pedazo, esto lo hace llorar y nunca es bueno hacer llorar a un niño.
Pero sobre todo si este personaje se les atraviesa un día “sean amables con él” y por favor escríbanme pronto para ir correr riendo como loco a avisarle al mar que El Zarigüeyin ha vuelto y poder escuchar su risa de niño una vez más.
FIN.
